El Magnánim difunde el semanario que narró la vida de miles de valencianos desplazados durante 1937

    • Fecha:13-03-2026
    El Magnánim difunde el semanario que narró la vida de miles de valencianos desplazados durante 1937

    La Institución Alfonso el Magnánimo ha presentado recientemente la primera reproducción facsímil conocida del semanario Valencia em el libro La veu de la colonia Valenciana a San Sebastián, una publicación realizada por la comunidad valenciana refugiada en San Sebastián durante 1937. El hallazgo ha sido posible gracias a la localización de una colección digitalizada en los fondos de Koldo Mitxelena Kulturunea, en Gipuzkoa. De la edición del libro ha estado a cargo de Nel·lo Pellisser Rossell y Rafael Roca Ricart.

    Valencia se publicó semanalmente entre marzo y octubre de 1937, alcanzando un total de 32 números. Su objetivo principal era servir de punto de encuentro para los miles de valencianos que, por vacaciones, desplazamientos forzosos o huidas precipitadas, habían recalado en San Sebastián. Para muchos, la publicación representaba una conexión con sus raíces: un espacio donde se relataban vivencias, inquietudes y noticias relacionadas con València y con la propia comunidad desplazada. Permitía compartir información, mantener vínculos culturales con la tierra de origen y relatar la vida cotidiana de esta comunidad desplazada.

    Entre los colaboradores destacó el periodista y escritor Teodor LlorenteFalcó, cuya experiencia personal para llegar a San Sebastián es parte esencial del contexto histórico del semanario. El nuevo volumen incorpora también un estudio introductorio que analiza la trayectoria de esta cabecera, apenas documentada hasta ahora y de la que no existían ejemplares en archivos públicos valencianos.

    Uno de los aspectos más llamativos del semanario Valencia es su extraordinaria rareza bibliográfica. No figuraba en catálogos valencianos y apenas aparecía citado en estudios sobre la prensa de la época. Solo a través de referencias indirectas —como menciones en obras sobre migraciones y exilios durante la Guerra Civil— se tenía constancia de su existencia.

    El giro decisivo llegó cuando se localizaron copias digitalizadas en los fondos de Koldo Mitxelena Kulturunea, en Gipuzkoa. Este hallazgo permitió reconstruir la colección completa y preparar la edición facsímil que ahora se pone a disposición del público, devolviendo así a la memoria colectiva un documento que, sin esta labor, habría seguido prácticamente inaccesible.

    A pesar de su continuidad a lo largo de más de siete meses, Valencia dejó de publicarse de forma repentina: el último número apareció el 24 de octubre de 1937 sin anuncio previo. Ninguna nota editorial daba pistas del cese y el contexto de la época tampoco sugiere un motivo concluyente.

    Pese al contexto, San Sebastián vivió durante aquellos años una actividad editorial notable. En la ciudad convivían varias publicaciones diarias y una sorprendente variedad de revistas culturales, gráficas, humorísticas e incluso infantiles. En ese ecosistema, Valencia encontró un espacio propio como medio destinado específicamente a una comunidad geográfica y afectiva concreta.

    El facsímil de Valencia no solo da a conocer una cabecera inédita para la mayoría de los estudiosos, sino que también ofrece una ventana al día a día de una comunidad que, pese a la distancia y las dificultades, buscó mantenerse unida a través de la palabra escrita. La edición actual incorpora además un estudio contextual que acompaña al lector y ayuda a interpretar los múltiples matices históricos y humanos reflejados en sus páginas.

    Con este rescate, la Institución Alfonso el Magnánimo contribuye a preservar un fragmento importante del patrimonio periodístico valenciano, y a recordar la voz de quienes, desde la distancia, trataron de mantener vivo el vínculo con su tierra.